Aunque para muchos, entre los que no me cuento, el partido iba a ser un paseo para el Barça no fuue así ya que a los 19 minutos Cristiano Ronaldo dispuso de una de las mejores oportunidades del encentro, se quedó solo con Victor Valdés tras un buen pase del brasileño Kaká, pero en esta ocasión el cancerbero culé supo reaccionar y abortó la magnífica ocasión del portugués. Si a esto le sumamos alguna otra buena oportunidad del Madrid podremos deducir que el partido no fué plácido para el actual campeón que en más de una ocasión dio las gracias de contar en su equipo con su gran capitán: Puyol.
Un resumen esquemático de la primera parte podría ser este:
Barça, posesión del balón.
Madrid, mejores ocasiones de gol.
Pero todo esto cambió en la segunda parte cuando en el minuto cinco se produjo el cambio de Ibrahimovic por Henry. Y fue la segunda pelota que tocó la que, tras una magnífica asistencia de Dani Alves desde la banda, consiguió empotrar dentro de la portería de Casillas. Esto es lo que suele llamar "Llegar y besar el santo".
A partir de ahí el partido cambió y el Barça despertó y, tras la expulsión de Busquets, curiosamente jugó sus mejores minutos con gran ocasión de Messi incluida. Y es que a veces estos grandes partidos los marcan los pequeños detalles, aunque en este caso el pequeño detalle mide 195 cm de altura y es lo que podríamos decir un valor seguro.







